El pasado 18 de abril volví a Mataró para participar en la Diada del Còmic en Català. Y digo “volver” porque hay eventos que, cuando repites unos cuantos años, dejan de sentirse como una cita puntual y pasan a formar parte de una especie de calendario paralelo: ese donde el tiempo se mide en ferias, firmas, mesas plegables y rotuladores gastados.
Con Faltas y a lo Loco
blog del Guionista de Còmic Santiaguete
lunes, 11 de mayo de 2026
miércoles, 3 de diciembre de 2025
Beyond the Rio Grande
Beyond the Rio Grande es una historia que se mueve entre el western temprano y lo sobrenatural, en una época anterior a los cowboys clásicos. Un territorio donde culturas distintas chocan, conviven y se desafían, y donde lo mítico y lo real se mezclan sin pedir permiso. Es un proyecto ambicioso, con un tono que combina aventura, tensión y ese tipo de atmósferas que solo aparecen cuando la frontera todavía no está del todo dibujada.
Trabajar con Leo y Carlos en todo este proceso ha sido un auténtico placer. Tener compañeros así hace que cada decisión, cada revisión y cada pequeña victoria tengan peso. Nada se construye solo, y este proyecto ha ido creciendo con mimo.
Hoy, el dossier ya está terminado y en movimiento.
Estamos empezando a presentarlo a editoriales americanas, buscando ese lugar donde pueda crecer como merece. Es un momento emocionante, ese punto en el que dejas de pensar “algún día” y empiezas a pensar “a ver qué pasa ahora”.
Y lo mejor de todo es la sensación de impulso.
De que el proyecto está vivo, preparado y con ganas de encontrar su hogar editorial. Que después de tanto trabajo, por fin ha llegado su momento.
domingo, 30 de noviembre de 2025
El libro que decidió seguir su propio camino
Si íbamos a crear un libro, queríamos que fuera algo más que el fanzine final de nuestra clase. Así que decidimos abrir la puerta de par en par. Nos pusimos en contacto con más de cincuenta autores, algunos profesionales con trayectoria, otros estudiantes o autodidactas en situaciones parecidas a la nuestra. La idea era clara: construir una antología que no se limitara a nuestro grupo, sino que respirara un aire más universal, más diverso y más ambicioso.
La autoedición fue una mezcla de caos y entusiasmo. Maquetar, revisar, corregir, discutir… todo con la sensación de que estábamos haciendo algo que iba más allá de un ejercicio escolar. Cuando llegaron las cajas con los 350 ejemplares, sentimos esa rara vibración que mezcla orgullo y miedo. ¿Funcionaría? ¿Interesaría a alguien?
En el Saló del Còmic lo descubrimos de golpe: 350 ejemplares vendidos. La mesa quedó vacía al tercer dia. Producto Agotado. Nosotros también. Fue un pequeño triunfo colectivo.
Después de eso tomamos la decisión más práctica y menos épica: subir el libro a Amazon en impresión bajo demanda. No como relanzamiento ni como nueva edición, con una historia que no habia llegado a tiempo. Era un modo sencillo de que cualquiera que quisiera leerlo pudiera hacerlo sin que nosotros tuviéramos que guardar cajas en casa.
A veces me da la impresión de que Deckard es un recordatorio amable de que ciertos proyectos se escapan de las manos. Que no tienes control total sobre lo que perdura y lo que se desvanece. Puedes hacer planes, establecer intenciones, pulir cada detalle… y luego la vida decide por ti. Quizá esa antología funcionó porque fue honesta, porque nació de un grupo de gente que estaba aprendiendo, porque tenía la frescura de lo que se hace sin calcular demasiado.
O quizá simplemente tuvo suerte. Eso también es posible.
Lo cierto es que cada vez que veo que alguien lo descubre, me produce una mezcla entre ternura y desconcierto. Es como reencontrarte con un viejo amigo del que no sabías nada, que de repente aparece con buena salud y nuevas historias que tú desconocías.
Y supongo que por eso escribo esto hoy: para dejar constancia de que me sigue sorprendiendo. De que hay proyectos que se resisten a morir, que se quedan en el mundo haciendo su vida silenciosa. Deckard es uno de ellos.
Y me alegra que siga ahí, cual padre orgulloso.
martes, 18 de noviembre de 2025
Volver a Cotxeres: cómic, terror y una pequeña tradición personal
Descubrí la Marató de Cinema Fantàstic i de Terror de les Cotxeres de Sants mucho antes de participar como autor. Iba como espectador, aquello era como un imán para mi yo adolescente: esa mezcla de cine absurdo a las tres de la mañana, clásicos de culto, público entregado, gritos, insultos y un ambiente que no existe en ningún otro sitio (creo). Un ecosistema muy particular donde conviven la nostalgia ochentera, el espíritu DIY y un sentido del humor que, por suerte, nunca ha acabado pasando por maquillaje profesional, aunque lo han intentado.
El año pasado monté stand por primera vez y entendí algo que desde fuera no se aprecia: Cotxeres no es solo un festival, es un punto de encuentro. La gente no viene solo a ver películas, viene a conectar con todo lo que orbita alrededor del fantástico: fanzines, cómics, ilustración, artesanía oscura, rarezas varias y, sobre todo, proyectos hechos con pasión más que con presupuesto.
Para mí fue un cambio de perspectiva. No estaba allí solo para vender ejemplares, sino para situar mi trabajo en una comunidad que vive la cultura con un cariño irreverente. Charlé con lectores, con dibujantes, con gente que venía a curiosear o simplemente a compartir la emoción de un pase.
Este año vuelvo porque Cotxeres se ha convertido, sin planearlo, en una pequeña tradición: un espacio donde pongo a prueba ideas, explico proyectos que aún huelen a boceto y veo cómo reaccionan personas que no me conocen de nada. Es sorprendente lo que aprendes observando cómo alguien hojea tu trabajo sin filtros ni compromiso.
Llevaré cómics, páginas en proceso y alguna sorpresa que no quiero desvelar todavía. Pero lo importante, como siempre, será estar presente: escuchar, hablar, entender qué resuena y qué no. En estos tiempos acelerados, esos espacios donde se puede conversar sin prisa son oro puro para quienes hacemos historieta.
Si te acercas a la Marató, nos vemos en el stand.
Quizá no podamos arreglar el mundo…
pero sí podemos pasar un buen rato entre monstruos, obscenidades y cine malo del bueno.
sábado, 1 de noviembre de 2025
Cuando los lápices se cruzan con futuros lectores
El curso pasado tuve el gusto de visitar la escuela pública El Turó de Montcada i Reixac. El alumnado de sexto de primaria llevaba semanas leyendo El sitio de Viena y reflexionando en clase sobre los temas que plantea la historia, así que me invitaron a charlar sobre cómo surgió el cómic y todo el proceso de creación.
La sesión fue fantástica: me lanzaron un montón de preguntas ingeniosas y curiosas, sobre los personajes, la historia y hasta sobre cómo se me ocurren los dibujos. Me impresionó la capacidad de análisis y la chispa de estas y estos futuros lectores. ¡Un auténtico lujo ver cómo un cómic puede encender la imaginación y el debate en un aula!
Tras la buena acogida, decidí crear un Dossier de actividad que recoge la experiencia completa y permite repetir la charla y los talleres en otras escuelas que quieran sumarse. Así, cualquier centro que quiera acercar el cómic, la lectura crítica y la creatividad a su alumnado puede hacerlo de forma estructurada y divertida.
Me encanta pensar que, aunque a lo loco y con mis garabatos, algo de lo que hago puede inspirar, motivar y conectar con chicos y chicas que quizá mañana serán lectores, escritoras o ilustradores.
Si te apetece ver cómo funciona el Dossier o traer la experiencia a tu escuela, puedes consultar el Dossier aqui: https://docs.google.com/document/d/1sayzsNZm2S-sG9ATry-cJtudiePHcDSt9q63qJzDHDM/edit?usp=sharing o escríbeme al correo
jueves, 23 de octubre de 2025
El setge desembarca en Mollet del Vallès
Para mí, estar en la calle, al alcance de cualquiera, es parte esencial del trabajo. El cómic no debería quedarse encerrado en vitrinas o en estanterías silenciosas: tiene que respirarse, tocarse, hablarse. Estar en ferias, plazas o mercadillos es volver al origen, al contacto directo, a ese intercambio de palabras, miradas y anécdotas que no pasa por ningún filtro.
Por eso valoro tanto cada invitación a ferias, festivales y saraos varios. Más allá de vender o firmar, es la oportunidad de mirar a la gente a los ojos, de escuchar lo que piensan, de descubrir qué les mueve o qué les toca. Es también un recordatorio de que lo que uno crea en soledad puede llegar muy lejos cuando se comparte en comunidad.
Gracias a la organización de Vila del Llibre y a toda la gente que se pasó por la parada, se acercó, preguntó o simplemente sonrió desde el otro lado de la mesa.
El setge continua!

